
Un ambientalista
en cuadro
Por: Jeancarlo Ortiz
Fotos: Cortesía de Daniel Camargo

Foto: Sofía Ramírez
Daniel Camargo, fotógrafo y productor audiovisual.
Engativá, una de las localidades centrales de Bogotá, ha sido hogar de Daniel Camargo, comunicador social y periodista de la universidad Externado. Desde sus primeros años de vida, ha estado rodeado de una gran cantidad de humedales que se encuentran en la localidad, entre los cuales está el Tibabuyes y el Jaboque. Estos recursos hídricos juegan un papel vital en el sostenimiento de la vida silvestre que los habita, además de ser ecosistemas imprescindibles para el medio ambiente y el ciclo hidrológico. Es en el fondo de los humedales donde los acuíferos se encargan de retener las aguas subterráneas que son decisivas en los procesos químicos de la tierra. Estos acuíferos se entienden como formaciones geológicas que almacenan y distribuyen el agua en una o varias capas de rocas permeables.
Estos procesos silenciosos pero necesarios son una de las pasiones que recoge Daniel en su trabajo como Fotógrafo y productor audiovisual. El encanto que desarrolló frente al lente le ha permitido documentar estos mecanismos que lleva a cabo la madre naturaleza. La conexión que ha tenido con estos lugares lo ha llevado a buscar un cambio que contribuya a concientizar a los bogotanos de la importancia de estos recursos hídricos, ya que ver el decaimiento de espacios como el rio Bogotá le produce una profunda frustración.
Fue para finales del 2020 cuando Daniel se acercó a las labores de las huertas, esto a través de su trabajo con los humedales. Allí encontró una luz de esperanza que se hacía aún más vivida entendiendo que el mundo pasaba aun por la época de la pandemia y los estragos que hasta el día de hoy son visibles. Fue en el barrio Álamos donde creció, que empezó a entretejer una red de apoyo con las diferentes personas qué, como él, estaban interesadas en poner su granito de arena
“Los bogotanos siempre miramos a Monserrate, al oriente. Pero el rio Bogotá está a nuestra espalda”

Galeria de Daniel Camargo





Fue para finales del 2020 cuando Daniel se acercó a las labores de las huertas, esto a través de su trabajo con los humedales. Allí encontró una luz de esperanza que se hacía aún más vivida entendiendo que el mundo pasaba aun por la época de la pandemia y los estragos que hasta el día de hoy son visibles. Fue en el barrio Álamos donde creció, que empezó a entretejer una red de apoyo con las diferentes personas qué, como él, estaban interesadas en poner su granito de arena. Así nació el proyecto de la Paca Digestora Silva, el cual consiste en un sistema comunitario que permite una correcta manipulación de los diferentes desechos tanto orgánicos como inorgánicos de los diferentes espacios ambientales entre los que se encuentran los humedales y las huertas. Si bien ahora Daniel se siente orgulloso de su papel como paquero y huertero, recuerda que en un primer momento su intención no era involucrarse de esta manera en el proceso de educación ambiental; su objetivo era plenamente documental y periodístico. Él se acercó a grabar esta noble causa con el fin de darle visibilidad a las problemáticas que se hacen presentes mediante su profesión. Su lente fue el camino y hasta el día de hoy, su cámara no se ha separado en ese paso a paso que lo ha llevado a desarrollarse en este campo.
El crecimiento de Daniel no ha sido únicamente profesional. Este proyecto ha enriquecido su vida a nivel personal. Le ha permitido conocer personas que, como él, buscan recuperar la memoria de los recursos ambientales. Allí ha conocido amigos que hasta el día de hoy lo siguen acompañando en sus proyectos.
“Uno al final deja de ser solo un fotógrafo y se convierte en un conocedor”.
En estos años aprendió de biología en campos como el ciclo de la siembra y la preservación de la vida silvestre. Ese recorrido lo llevó a participar en un proyecto documental conocido como “Y el rio qué, mi pez”, serie web que busca visibilizar los estragos del rio Funza o rio Bogotá y a su vez, contribuir a su cuidado mediante el trabajo comunitario. Con esta propuesta, Daniel espera poner la primera piedra que permita reestablecer dicho ecosistema. Su rol dentro de la iniciativa es el de director fotográfico, allí ha tomado fotos y videos de las 9.457 hectáreas de reserva natural donde nace el rio Bogotá. Captar la magnitud de estos espacios son, un reto físico, pero mediante herramientas como drones ha logrado tomas únicas del cauce del rio. Dentro de su trabajo también se destacan fotos con una distancia focal notable que permiten tomas precisas de la fauna y la flora nativa. La investigación de las diferentes historias se ha realizado mediante procesos orales en su mayoría, lo que lo ha llevado a acercarse a la visión de campesinos y habitantes de esta zona que conocen mejor que nadie, la historia de este río que parece olvidado.
La visión fotográfica es un trabajo del día a día y Daniel espera seguir puliéndola con el paso de los años. Si bien entiende que el ejercicio fotográfico abarca miles de temas y problemáticas, espera mantener ese enfoque ambientalista que lo ha conmovido desde que era un niño.
Foto: Daniel Camargo
